06 junio 2010

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Necesitamos al otro para vernos, tocarnos, odiarnos, entendernos, besarnos a nosotros mismos. El ojo ve pero no se ve. Los demás son como lienzos donde pintar nuestros anhelos, frustraciones, traumas, sueños… para manifestarnos al fin. Vale. Comprendo eso hace tiempo y juego y dejo que jueguen conmigo; y hay otro juego más allá de este y otro y otro, pero esa es otra historia.


Pero estoy frustrado, cansado, aburrido de juegos a medias, de retiradas, de bromas, de comepollas, de amigos, de límites, de diplomacias, de perfumar la mierda con colonia, de jijijis y jajajas por no llorar, de mariconas de playa que se sienten insultados, de putas ironías, de palabras, de justificar-explicar comportamientos, de mostrar credenciales para no ser crucificado como trol, desequilibrado, loco o qué sé yo, de quedarme solo comiéndome la mierda con la metáfora de Satanás escuchando ráfagas acusadoras por penetrar con mi antorchita en mis-tus sombras, de la indiferencia como arma.

Mi yo verdadero, el yo espejo para los demás está en un desván olvidado, llorando. Nadie lo quiere. Mi yo superficial juega en broma con otros yoes superficiales a ser banales. Y todos nos quejamos de lo mismo. Qué triste y solo me siento.

¿Dónde está ese enemigo capaz de entender que esto es un juego pero no una broma, ese que aguante el intercambio de golpes, como esos boxeadores sudorosos que entre ostia y ostia se abrazan para descansar hasta que el árbitro los separa?

8 comentarios:

Anónimo dijo...

No sé, alomejor hay alguien que sí quiere a tu yo verdadero. Tu madre, tu perro, algún masoca suelto por ahí... Seguro que hay gente que quiere quererte, pero tendrán demasiado miedo a los golpes. Somos todos unos cagaos hedonistas.

Creo que por eso se ponen cada vez más de moda las orgías, el dogging, y todas esos desfogues en grupo. También hay espejos en esas situaciones, pero es como en esas atracciones de feria que te hacen perderte de tí mismo y a la vez ver la parte deformada de tu realidad reflejada en todo lo que te rodea. Ahí será más fácil sentirse pleno o menos solo.

¿No será que no quieres que te quieran?

En fin, qué mas da.

huelladeperro dijo...

hay que ser muy persona para ser capaz de querer más allá de ese juego de espejos del que hablas al principio del post, no olvides además que somos, b´-asicamente, una imagen que se muestra. ¿cómo de agradable ha de ser esa imagen para que el juego de espejos se sincronice adecuadamente? dicho de otro modo: ¿a partir de qué grado de frealdad dejamos de querer? Bien intento yo que mi determinismo biológico no sea el único que manda en mí, por aquello de querer ser un espíritu libre, pero me cago en Dios que tengo muy claro que no soy, ni en eso, mi propio dueño. Bah, un par de ostias si te puedo dar de vez en cuando, y también algún abrazo, lo que pasa es que en general estoy de acuerdo contigo, y encima me caes bien, aunque juegues a dar pena con ese rollo esquizofrénico que te llevas con los anónimos..

Hala chaval, que te follen!

el chucho dijo...

Hoy también que te follen!

benedetina dijo...

Yo creo que enemigos de esos hay a punta pala, sólo queda reconocerlos e incitarlos a luchar, o a jugar.

Sí, todos nos quejamos de lo mismo y todos nos sentimos tristes y solos.

Qué asquito damos, en realidad. Y qué poco pragmáticos somos.

benedetina dijo...

Eso, que te follen!

pero deja algo pa los demás.

Anónimo dijo...

I feel a frustration suicide
I fell,in a deep ditch
slowly
I do not want that for you
do not deserve it
I will not drag me
in this darkness.

Jorge dijo...

la orgía

Finsternis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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